domingo, 29 de octubre de 2017

En el Centenario de la Reforma Luterana


Herrera Casado protagoniza el Centenario de la Reforma en Guadalajara

El sábado 28 de Octubre de 2017, y en el contexto de las diversas celebraciones que ha organizado la Fraternidad Evangélica de Guadalajara, en el Quinto Centenario de la Reforma Luterana, el profesor doctor Herrera Casado, Cronista Provincial de Guadalajara, y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia, pronunció una conferencia en el salón de actos del C.M.I. Eduardo Guitián de nuestra capital.
En ella expuso algunos temas históricos de nuestra ciudad, íntimamente relacionados con los inicios del protestantismo en España.
Entre los temas que trató ampliamente, todos ellos documentados y con un perfil denso de nombres y fechas, destacaron el de los alumbrados, un grupo muy numeroso de ciudadanos, en el que destacaban las mujeres, y que al amparo del palacio del Infantado, y con la participación del tercer Duque, iniciaron una espiritualidad de tipo evangélico y de oración interior que se extendió rápidamente y que acabó siendo anulada por la Inquisición.
También expuso el tema de las beatas de La Piedad, reunidas en torno a doña Brianda de Mendoza en lo que fue palacio de su tío don Antonio (hoy Instituto “Liceo Caracense”) probando a través de numerosos y elocuentes fragmentos de sus Constituciones la pertenencia de todas ellas a la renovada Fe Evangélica propuesta por el reformador alemán.

El último aspecto tratado fue el relativo a la vida y obra de Luis de Lucena, de quien aportó datos sobre su familia y sobre su azarosa vida, que terminó en el exilio, en Roma, y analizando la capilla que fundó en la cuesta de San Miguel de Guadalajara y especialmente el simbolismo erasmista y reformador de las pinturas del techo de dicha capilla. Muchas preguntas tras la conferencia y una muestra más de la importancia de primer relieve que la ciudad de Guadalajara alcanzó, en los aspectos culturales e intelectuales, en el siglo XVI.

sábado, 21 de octubre de 2017

Palabras que no se llevará el viento

Asociación Serranía de Guadalajara: “Vocabulario Popular Serrano de Guadalajara”. Edita Asociación Serranía de Guadalajara, 2017. 280 páginas, ilustraciones, tamaño 17 x 24 cms. ISBN: 978-84-697-6753-5

Con motivo del X Día de la Sierra, celebrado el 21 de octubre 2017 en La Toba (Guadalajara) se ha presentado este volumen que aparece como una herramienta esencial en la tarea, siempre viva, de recuperar y conservar las costumbres de nuestra tierra.
Es una obra considerable, un caudal de sabiduría, que ha llegado a ser realidad gracias al tesón, a la constancia en su tarea recopilatoria, de varias personas que desde hace años se pusieron a ello. Concretamente, porque es de justicia que aquí aparezcan mencionados, de los siguientes socios y ante todo serranos y entusiastas de esta tarea: José Antonio Alonso Ramos, que ha ejercido de coordinador; José María Alonso Gordo, que se ha dedicado a la edición y montaje; José Fernando Benito Benito, quien aportó la idea original y ha conseguido muchas fichas de vocabulario; y Octavio Mínguez más Ana Cerrada, que se han dedicado, junto con los anteriormente citados, a recorrer los pueblos y recoger las expresiones y palabras que forman este libro.
A ello se añaden los informantes de todos y cada uno de los pueblos, gente que ha rebuscado en la memoria, en los recuerdos de sus infancias, en las expresiones de sus abuelos… y entre todos, han conseguido estos 2.352 vocablos en los que palpita la vida de la Sierra, el galano decir de las gentes que tenían a las palabras en todo su aprecio como elementos claves de preciso marcar el territorio y las propias metas.
Como hizo José María Alonso Gordo en el acto de presentación, en el salón consistorial de La Toba, se podrían componer, a partir de este libro, frases largas y contundentes, que nos dirían la urgencia de hacer una tarea doméstica y los problemas que la mala condición de los aparatos de más uso suponepara impedirlo, en una retahíla de palabras casi ininteligible para los ciudadsnos de hoy. Es hermoso escuchar frases y palabras antiguas, pero es lastimoso comprobar que ya a nadie dicen lo que pretenden, y su sonoridad se diluye como un humo.
Para escritores, serranos acérrimos, escuelas, fiestas y mil y un usos todavía puede ser este libro capital. Pero, sobre todo, como documento impreso, riguroso, fruto de un trabajo honrado y decidido, este “Vocabulario popular serrano de Guadalajara” es ya elemento clave en la bibliografía local y en el motor que mueve la vigilancia de nuestro pasado popular, que todos queremos se mantenga o, al menos, se conozca.
Solo un pero tiene el libro, y es el tamaño y la impresión de las fotografías, que se han quedado muy pequeñas y bastante oscuras. Una pena, porque en los muchos casos en que la imagen aparece complementando a la palabra y su significado, su visiçon clara nos hubiera permitido sacarle aún más jugo a este libro.


A.H.C.

sábado, 7 de octubre de 2017

Marcas de cantero en la Alcarria

Rosa, G. y Sousa, M.J.: “Catálogo de signos lapidarios y gliptografía: Volumen III, la Alcarria”. Aache Ediciones. Guadalajara, 2017. 570 páginas, ilustraciones a color. Formato PDF grabado sobre DVD incluido en estuche con carátula. ISBN: 978-84-17022-34-1 – PVP: 10 €.

Es esta publicación la tercera entrega que hacen los autores de su monumental estudio en torno a las marcas de cantería y signos lapidarios en la arquitectura histórica de la provincia de Guadalajara.
Ahora dedican su atención a los edificios antiguos de la comarca de la Alcarria, especialmente a sus iglesias, palacios, puentes y murallas. Un total de 570 páginas están dedicadas al catálogo y análisis meticulosos de todas y cada una de las marcas que encuentran, en muchos lugares, pero especialmente abundantes en templos como los de Alcocer, Millana o el monasterio de Santa María de Monsalud. Y luego son especialmente interesantes los que aparecen en edificios civiles como en Guadalajara el palacio del Infantado, el puente de Carrasalinera, el torreón del Alamín, etc.
El texto se ofrece en formato electrónico PDF, perfectamente legible en cualquier medio electrónico (ordenador, tableta, teléfono móvil, etc.) y va sobre un soporte físico de DVD incluido en una caja plástica con su carátula. Esto permite ofrecer una muy voluminosa publicación con sus ilustraciones, a cientos, a todo color. De ellas son lo más interesante los planos y la localización y dibujo de las marcas de cantero.
Los autores no interpretan, sino que catalogan y exponen. Dan opción a que el lector e investigador se dirija a los lugares estudiados, y allí fotografíe o analice in situ las marcas respectivas. Como ya ocurrió en los dos volúmenes anteriores, la publicación cuenta con un prólogo de Herrera Casado en que se expone la evolución histórica de la comarca, en este caso la de la Alcarria.




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Vemos junto a estas líneas algunos de los gráficos en la obra contenidos, como es el plano de la gran iglesia de Alcocer (la catedral de la Alcarria) y los signos lapidarios que aparecen en la fachada del Palacio del Infantado de Guadalajara.


miércoles, 4 de octubre de 2017

Muy buen resumen de Castilla la Mancha

Laborda Barceló, Juan: “Historia y Arte de Castilla-La Mancha". Editorial Art Domo Global. Madrid, 2017. 96 páginas, 18,5 x 23 cms. ISBN: 978-84-697-5381-1- PVP: 9,95 €. Junto con el numero de Octubre 2017 de la Revista “La Aventura de la Historia”.

Sigue siendo muy difícil hablar de la identidad de Castilla-La Mancha, como un ente histórico, cuando solo hace 35 años que existe como Región Autónoma. El desarrollo histórico de los territorios, luego provincias, que la integran, es en muchos casos común, pero en otros dispar. Sus caminos no confluyen, obligadamente, en Toledo, sino que han cruzado sus vastos términos en dirección a Levante, y en dirección a la Vieja Castilla, desde esta que fue unos cuantos siglos llamada la Nueva. El reino de Toledo… el Señorío de Molina… las sierras de Segura …. Una larga vivencia dispar que se ha unido, -artificialmente, como se evidencia a nada que se mire su historia- hace tan solo 35 años. Pero esos son los años que conforman una generación, y la de los castellano-manchegos actuales, especialmente la de quienes nacieron cuando el Estatuto de Autonomía, tienen ya una clara referencia territorial en la que mirarse.
Con estos mimbres, 96 páginas en su mayoría ocupadas por fotos, y textos relativos a elementos patrimoniales escritos por José María Faerna, un lúcido prólogo debido al cervantista José Manuel Lucía Megías, y un apunte final sobre arte manchego a cargo de María Concepción García-Noblejas, el alcarreño Juan Laborda Barceló ha conseguido aprehender la esencia de esta tierra, explicarla y, como en un soplo, desvelárnosla.
Y en su introducción trata, muy lúcidamente, arriesgando, el tema de la artificiosidad del territorio, de esta Comunidad a la que se puso por nombre la mezcla de lo histórico y lo geográfico, Castilla-La Mancha. Hecha esa salvedad, (que muchos otros autores han eludido, por quedar bien con los mandamases) Laborda se enfrenta con sabiduría, honestidad y una gran carga de cultura histórica, a describir en unas cuantas páginas bien ilustradas las esencias de cuanto ha pasado en esta tierra agrupada: tiempos prehistóricos, los romanos, la Edad Media… un precioso alegato en torno a La Mancha como espacio simbólico, la aventura de la colonización americana, los años duros del vacío desde la llegada de los borbones… casi hasta hoy, porque mucho tiempo La Mancha fue un cazadero real y Guadalajara una plantación de votos.
Un buen trabajo que aplaudimos, y que recomendamos tener en cuenta para cuantos quieren saber, en pocas líneas pero muy meditadas, lo que es y lo que ha sido nuestra Región, Castilla-La Mancha, pródiga en gentes nobles, en sucesos extraordinarios y, sobre todo, albergue de un brillante patrimonio en el que se expresa la esencia de su devenir pretérito.


A.H.C.

sábado, 30 de septiembre de 2017

La Carta Candelas de El Casar en 2017

CARTA / de / CANDELAS / Leída en El Casar / 4 Febrero 2017 / CARTA de / CANDELAS / Sábado 4 de febrero 2017 / Escrita por: / Mario Carpintero López / Vicente Marcos López / Julia Martín Pérez, Ayuntamiento de El Casar, 2017, 72 pp. (365 estrofas de cuatro versos). Sin Depósito Legal ni ISBN.
Cada día es más importante para en bibliófilo alcarreñista -por antonomasia- conservar como oro en paño y con verdadero mimo este tipo de publicaciones, quasi “volanderas”, de cortísima tirada y carentes de datos, precisamente por su escasez.
La estructura de esta carta es similar a las editadas en ocasiones anteriores: título y autoría, alguna que otra fotografía en blanco y negro, una necesaria, siempre necesaria, relación de funcioneros, comenzando por el capitán, los cabos, el teniente abanderado, los mayordomos, el cura, el pagador, los mozos de las mulas, los niños de la bandera y de los pichones y los pintores de las mulas, lo que viene a indicarnos bien a las claras la evolución que esta fiesta ha ido sufriendo con el paso de tiempo, incluyendo elementos hasta hace poco superfluos.
Del mismo modo conviene dejar constancia de que el hecho de “pintar las mulas” no consiste en decorarlas a base de brochazos de colores, sino en los recortes y dibujos a tijera que se les hace en el pelaje de las ancas y el rabo.
Sigue el saludo poético (estrofas 1 a 6), la Salve (7 a 21) y continua con la tradicional introducción (22 a 54), para entrar de nuevo y específicamente en las descripciones críticas, caaricaturescas, de cada uno de los funcioneros anteriormente mencionados (55 a 322: cura 66 a 81, capitán, 82 a 101; teniente abanderado, (102 a 120); mayordomo primero, (121 a 135); mayordomo segundo, (136 a 153); mayordomo tercero, (154 a 168); cabo del capitán, (169 a 188); cabo del teniente, (189 a 206); Cabo del primer mayordomo, (207 a 122); cabo del segundo mayordomo, (223 a 235), y cabo del tercer mayordomo, (236 a 249), para pasar al pagador, (250 a 262), al mozo de mulas, en esta ocasión Alfredo, (263 a 286); y a los niños de la 302 a 313), y pintores de las mulas, (314 a 322).
En esta fiesta y, por lo tanto en su correspondiente “Carta de Candelas”, se han incluido además otros personajes como los artesanos de las picas, (323 a 327) y los músicos, (328 a 342) y seguir, como venía sucediendo tradicionalmente, con los forasteros, contra los que siempre suelen meterse, (343 a 349), aunque después se les pida perdón por la especie de broma, y finalizar con la despedida, (350 a 365) ya clásica: ¡Viva la Virgen de las Candelas!¡Viva El Casar!, nuevas fotografías, más bien “de relleno”, igualmente en blanco y negro, y el escudo de la villa.
Es evidente que hace unos pocos años la serie de funcioneros participantes en la fiesta o “función” (de donde le viene el nombre), era mucho más breve: apenas los cargos militares, puesto que, posiblemente, en sus orígenes, la función fuese, al menos en algunas de sus partes, una especie de soldadesca a la que posteriormente se le añadió un elenco de nuevos personajes: como el cura, etc., cuya misión no era otra sino hacer reír al público asistente a través de las caricaturas-retrato de los “soldados”, por lo general gente joven, dada a la juerga y a la diversión con las correspondientes “meteduras de pata” propias de la edad: irse de mujeres malas, exceso de alcohol, enamoramientos falsos, accidentes de tráfico, etc.
Todo esto quiere decir al lector -entre líneas- que la fiesta, la función, se va ampliando, quizá debido al coste de su realización ya que mientras más participantes sean, cargos,  a menor cantidad tocan a pagar, aunque con ello también se contribuya a que se vaya deteriorando y aunque nosotros no seamos quienes debamos decirlo, puesto que las fiestas son como todo en la vida: evolucionan hasta cierto punto en que, si no se cuidan como es debido, terminarán desapareciendo.